La investigación publicada en la revista Science ha evidenciado que la exposición continua al pesticida clorpirifos, incluso en niveles considerados seguros, acelera el envejecimiento biológico de los peces. El estudio, liderado por Jason Rohr de la Universidad de Notre Dame, analizó a 24.388 peces del género Culter dabryi en tres lagos de China con distintos niveles de contaminación. Se observó que los lagos con mayores niveles de pesticidas carecían de ejemplares más viejos, indicando una mortalidad acelerada asociada a la exposición crónica a este químico.

Los investigadores utilizaron marcadores celulares, como los telómeros, para evidenciar el deterioro biológico. En laboratorio, se corroboró que los peces expuestos a concentraciones de clorpirifos similares a las detectadas en los lagos presentaban telómeros más cortos y una menor tasa de supervivencia. Este hallazgo cuestiona la noción de que un compuesto es seguro siempre que no cause daño inmediato, resaltando la importancia de considerar los efectos a largo plazo de las exposiciones crónicas a pesticidas en los ecosistemas acuáticos.

Dada la relevancia de los peces más viejos en la estabilidad de las poblaciones y su contribución a la resiliencia del ecosistema, el estudio llama a una mayor vigilancia ambiental y a revisiones de los estándares de seguridad en el uso de pesticidas, especialmente en contextos donde la contaminación acumulativa es una preocupación continuada.