Un reciente estudio sobre la población cantábrica de osos pardos ha revelado que los machos de esta especie aumentan su comunicación a medida que crece la competencia por las hembras. A través de más de 15.000 días de grabaciones, los investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) encontraron que los osos masculinos dejan más huellas olorosas y realizan un mayor frotamiento en los árboles durante la época de apareamiento. Además, se observa que han incrementado su actividad diurna en áreas con presencia humana, lo que podría resultar en un aumento de encuentros con personas.
El estudio indica que a medida que más osos utilizan un mismo árbol de marcaje, los machos dedican más tiempo y esfuerzo a dejar señales. Esto se traduce en un uso intensificado de señales químicas y visuales. La población cantábrica, compuesta por unos 400 individuos, está viendo un aumento en las densidades locales, lo que resalta la importancia de comprender estos cambios de comportamiento. Este conocimiento es crucial para anticipar conflictos, sugiriendo que podrían ser necesarias restricciones al acceso humano en zonas clave durante los periodos de reproducción.