Los embalses en España mantienen una situación excepcional, con 47.083 hectómetros cúbicos de agua, equivalente al 84% de su capacidad total. Esta cifra se sitúa por encima de los registros del año anterior y de la media de la última década, lo que proporciona un margen de seguridad frente a posibles sequías. A pesar de la escasez de precipitaciones recientes, los niveles de agua acumulados durante la primavera han mitigado el impacto de la falta de lluvias, lo que permite afrontar la demanda hídrica del verano con mayor tranquilidad.

En términos de distribución, la mayoría de las cuencas hidrográficas superan el 60% de ocupación, destacando las cuencas internas del País Vasco, que lideran con un 95,2%. Aunque la cuenca del Segura sigue siendo la más limitada, con un 60,4%, su nivel de reservas es mucho mejor que en episodios anteriores. Se estima que estas reservas hídricas aseguraran el abastecimiento para las necesidades urbanas, agrícolas e industriales durante la temporada estival.