Los embalses en España atraviesan una fase mixta en la antesala del verano, manteniendo aún cifras excepcionales a pesar de experimentar cuatro semanas consecutivas de disminución. Actualmente, almacenan 45.672 hectómetros cúbicos, lo que representa el 81,5% de su capacidad total. Aunque esta cifra indica una reducción de 482 hectómetros cúbicos en una semana, es considerablemente superior en comparación con los niveles de 2025, cuando las reservas eran 3.262 hectómetros cúbicos inferiores. De este modo, España se encuentra en una posición más adecuada para afrontar la demanda hídrica estival.
La situación varía notablemente entre las diferentes cuencas hidrográficas. La cuenca del Segura, una de las más deficitarias históricamente, alcanza actualmente un 59,3% de su capacidad, mientras que las cuencas internas del País Vasco mantienen un impresionante 95,2%. A nivel nacional, las escasas precipitaciones han impactado en los niveles de agua de los pantanos, con lluvias prácticamente ausentes en gran parte del territorio, salvo algunas excepciones como Madrid Retiro, que reportó 22,4 litros por metro cuadrado. Aunque las altas temperaturas y la falta de lluvias están comenzando a reflejarse en los embalses, la acumulación de agua sigue ofreciendo un importante colchón hídrico ante los posibles episodios de sequía durante los meses más cálidos.