En 2026, los coches híbridos continúan siendo la opción más elegida por los conductores españoles, destacándose por su menor consumo y precio más asequible en comparación con los vehículos eléctricos. Aunque la infraestructura de recarga ha mejorado, los usuarios aún la consideran insuficiente, especialmente fuera de las grandes urbes. Esta situación facilita el crecimiento de los híbridos, así como de los híbridos enchufables, que ofrecen la ventaja de poder circular en modo eléctrico en entornos urbanos.
La demanda de vehículos de bajo consumo está en aumento, con un perfil de comprador más enfocado en la eficiencia económica debido a la subida de costes en mantenimiento y seguros. Las restricciones medioambientales también impulsan a los usuarios a cambiar sus vehículos antiguos por opciones con etiqueta ECO. Sin embargo, los fabricantes automovilísticos siguen apostando por la electrificación total, con planes de lanzamiento de nuevos modelos eléctricos en los próximos años, aunque los híbridos seguirán siendo clave como transición hacia la movilidad completamente eléctrica.