Un reciente estudio publicado en el 'Journal of Environmental Management' indica que los bosques de la España peninsular están utilizando un 20 % más de agua que en los años noventa. La investigación, realizada por el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), analizó datos de más de 11,000 parcelas forestales a lo largo de tres décadas y encontró que este incremento se debe principalmente al crecimiento de la masa forestal y la expansión de arbustos, efectos del abandono rural y la falta de gestión sostenible.

Este aumento ha alterado profundos ciclos del agua en los ecosistemas naturales, reduciendo aproximadamente en un 28 % la cantidad de agua que fluye a ríos y acuíferos. Según los expertos, esta transformación no solo está vinculada al cambio climático, sino también a la regeneración silvestre descontrolada de la vegetación, que incrementa la competencia por los recursos hídricos. Por lo tanto, el enfoque a futuro debe ser mejorar la gestión forestal a través de prácticas sostenibles, como la silvicultura de cubierta continua, en lugar de reducir indiscriminadamente las áreas forestales. Las estrategias de gestión adecuadas permitirán optimizar el uso del agua y garantizar la resiliencia de los bosques ante condiciones climáticas adversas.