Un reciente estudio ha evidenciado que la disminución de las nubes bajas a escala global está debilitando la protección solar natural de la Tierra. Este fenómeno ha permitido que el sistema climático absorba, en promedio, un 0,22 W por metro cuadrado más de radiación solar por década desde 2003, lo cual representa casi la mitad del aumento del desequilibrio energético en el mismo período. Las nubes bajas, responsables de reflejar una parte significativa de la luz solar, actúan como un 'parasol' que ayuda a mantener el clima más fresco.

Los investigadores estiman que el 74% de la disminución de estas nubes puede atribuirse a la actividad humana, debido principalmente al calentamiento de la superficie del océano y a las emisiones de gases de efecto invernadero. Este calentamiento, a su vez, puede provocar que se disipan más fácilmente las nubes, creando un círculo vicioso de retroalimentación que incrementa la absorción de energía por parte de los océanos.

Si bien los modelos climáticos actuales proyectan este comportamiento dentro de rangos esperados, el estudio subraya la necesidad urgente de transición hacia energías renovables y la reducción de emisiones para mitigar el calentamiento. Para España, este aumento en la energía absorbida puede intensificar fenómenos climáticos extremos, lo que subraya la importancia de implementar políticas de sostenibilidad y eficiencia energética.