El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha destacado el papel fundamental de las energías renovables en la mitigación del impacto inflacionario en España, especialmente en el contexto del aumento de los precios energéticos. Según el FMI, la inflación media proyectada para el país ha sido revisada al alza, situándose en un 3% para 2026, un punto porcentual más que las estimaciones anteriores. Esta actualización es la mayor entre las principales economías europeas y se atribuye a una alta tasa subyacente de inflación.

La institución sostiene que la economía española ha mostrado una resiliencia notable gracias a factores como una fuerza laboral robusta, impulsada en parte por la inmigración, el crecimiento derivado de los fondos europeos y, crucialmente, los avances en la transición energética. A pesar de que las energías renovables no han eliminado la inflación, su creciente participación en la generación eléctrica ha propiciado que el efecto de la escalada de precios, exacerbado por el conflicto en Oriente Próximo, sea menos devastador para el país. Este énfasis en las energías limpias ha contribuido a que la inflación que se experimenta en España sea más moderada en comparación con otros países que no han avanzado en este ámbito.