En España, se espera un episodio de calor primaveral con temperaturas que alcanzarán hasta 34 grados durante este fin de semana, un fenómeno poco habitual para abril. Este aumento térmico, que puede durar varios días, se debe a una estabilidad atmosférica dominada por altas presiones que favorecen cielos despejados y una fuerte insolación, elevando las temperaturas entre 5 y 10 grados por encima de lo normal.

Las regiones más afectadas serán la mitad sur peninsular, el valle del Guadalquivir, el valle del Ebro y partes del nordeste, donde se prevén máximas de 32 a 34 grados. También en Canarias se registrarán temperaturas muy elevadas, especialmente en las islas orientales. Este fenómeno no es aislado, ya que refleja una tendencia más amplia de episodios cálidos fuera de temporada, lo que plantea preocupaciones sobre impactos en la salud, la agricultura y los ecosistemas, así como la necesidad de monitorizar su creciente frecuencia e intensidad.