Un joven jaguar macho ha sido avistado en la Sierra del Merendón, Honduras, tras más de diez años sin señales de la especie en la región. Fue captado el 6 de febrero de 2026 mediante una cámara trampa en un bosque de alta montaña. Aunque el avistamiento es alentador, también destaca la urgencia de la conservación en un país que ha perdido 1,5 millones de hectáreas de cobertura arbórea desde 2001.

Este fenómeno pone de relieve la adaptabilidad del jaguar, que usualmente habita por debajo de 1.000 metros, pero ha sido visto a altitudes mayores. Expertos en conservación apuntan que el seguimiento continuo y la vigilancia en esta área son fundamentales para proteger a la especie, amenazada por la deforestación y la caza furtiva. Además, se subraya la necesidad de mejorar la conectividad entre hábitats, pues los jaguares requieren amplios territorios para sobrevivir. La estrategia oficial de Honduras, "Cero Deforestación al 2029", busca frenar el deterioro del medio ambiente y proteger áreas clave para la fauna, incluyendo un corredor de jaguares que conecta poblaciones entre Honduras y Guatemala.