Durante los meses invernales, Madrid se convierte en un refugio para miles de gaviotas que migran desde el centro y el norte de Europa. A pesar de la falta de costa, estas aves llegan a la capital española en busca de temperaturas más agradables y una abundante oferta de comida, especialmente en los vertederos. En la ciudad se pueden observar cerca de una decena de especies de gaviotas, siendo la gaviota reidora una de las más destacadas. Este fenómeno resalta la adaptabilidad de estas aves a entornos urbanos y la importancia de los vertederos como fuente de alimento en su migración.