La transición hacia un modelo ecológico está reconfigurando el mundo laboral, creando nuevas funciones y alterando ocupaciones tradicionales en ámbitos como la energía renovable y la economía circular. Para garantizar que esta transformación sea efectiva, también se debe tener en cuenta la prevención de riesgos laborales, según el reciente documento técnico del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Esta publicación forma parte de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027 y subraya que un empleo verde no es completamente positivo si no se garantiza un entorno laboral seguro.

El informe destaca que las actividades relacionadas con la sostenibilidad pueden introducir nuevos riesgos, como se observa en la energía eólica, donde conviven peligros tradicionales y la exposición a sustancias químicas de nuevos materiales. Por tanto, las evaluaciones de riesgos deben actualizarse constantemente para incorporar estos elementos emergentes. Así, la sostenibilidad no debe comprometer la salud laboral, y la economía verde solo logrará ser justa si incluye, desde el inicio, un enfoque preventivo en la organización del trabajo.