Andalucía se encuentra en un proceso de avance hacia la economía circular gracias al proyecto ReBiOl, cuyo objetivo es la valorización de los residuos de poda del olivar. Esta iniciativa, liderada por el Centro Tecnológico del Plástico Andaltec y diversas universidades andaluzas, transforma los restos agrícolas en biocomposites utilizables en sectores como la automoción y el mobiliario, contribuyendo así a la reducción de plásticos derivados del petróleo. Los resultados hasta el momento indican que estos nuevos biocomposites mantienen su rendimiento a través de múltiples ciclos de reciclaje, lo que los convierte en una opción sostenible y prometedora.

Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, expertos han señalando que la gestión de residuos en Andalucía está en crisis. Durante las jornadas GoCircular Andalucía 2026, se expuso que el 87,9% de los residuos municipales se envían a vertederos sin clasificación previa, con una tasa de recogida separada que apenas alcanza el 12,1%, muy por debajo de la media nacional del 23,9%. Esta situación crítica no solo compromete el medio ambiente, sino que también plantea consecuencias económicas y legales significativas. Los especialistas sugieren que para mejorar la gestión de residuos es crucial rediseñar los sistemas de recogida y fomentar la educación ciudadana, mientras se integran nuevas tecnologías que permitan un control más eficiente del sistema y la transición hacia una economía circular más efectiva.