La presión sobre los sistemas de salud impulsa la adopción de tecnologías como la resonancia magnética abierta, que está ganando reconocimiento por su bajo consumo energético y coste operativo. Según el Dr. Pedro García, estas máquinas ofrecen imágenes de calidad y son más accesibles para pacientes con claustrofobia o movilidad limitada. Se estima que el 28% de la población no puede someterse a una resonancia magnética cerrada, lo que resalta la importancia de estas opciones.

Los sistemas de resonancia magnética abierta tienen un coste de adquisición inferior en un 50% y requieren hasta diez veces menos en mantenimiento y electricidad. Además, pueden resolver hasta el 80% de las resonancias prescritas, aliviando listas de espera en estudios musculoesqueléticos. La eliminación del helio líquido en estos equipos también contribuye a su sostenibilidad, ya que este recurso escaso ha visto incrementar su precio drásticamente en los últimos años. La evolución de la tecnología representa un avance significativo en la sostenibilidad del sistema sanitario.