Los refranes tradicionales españoles, como "En abril, aguas mil" o "Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo", reflejan la sabiduría popular basada en la observación del clima a lo largo de generaciones. Sin embargo, el cambio climático está alterando esos patrones, lo que provoca que estos dichos tengan menos correspondencia con la realidad actual. Según informes recientes, como el del IPCC, se han observado cambios en fenómenos climáticos, como un aumento de temperaturas extremas y una irregularidad en las precipitaciones, lo que contradice la certeza que solían ofrecer estos refranes.
La transformación de los patrones climáticos impacta las expectativas culturales que sustentan esos dichos. Por ejemplo, abril de 2023 fue el más cálido y seco desde 1961, lo que desafía la afirmación de que abril debe ser un mes lluvioso. Similarmente, el refrán sobre el frío de mayo se ve afectado por olas de calor que ocurren cada vez más temprano en el año. Esto no implica que estos refranes sean irrelevantes, ya que aún representan un patrimonio lingüístico y cultural, pero su utilidad disminuye a medida que el clima cambia más rápidamente que el conocimiento transmitido a través de generaciones.