El turismo de naturaleza es fundamental en el panorama turístico de España, ya que más del 30% de su oferta proviene de destinos que dependen directamente de su entorno natural. Sin embargo, a menudo, los empresarios del sector no consideran el impacto del entorno natural en su sostenibilidad. La naturaleza actúa como regulador climático, afectando y afectado por el turismo. Con el cambio climático en aumento, los destinos necesitan implementar estrategias de adaptación y mitigación para asegurar su competitividad y confort térmico. Las soluciones basadas en la naturaleza representan una de las mejores alternativas, inspirándose en la eficiencia de los ecosistemas.

Es crítico que tanto los destinos con una fuerte conexión con la naturaleza como aquellos tradicionalmente más urbanos reconozcan su vulnerabilidad ante la pérdida de biodiversidad. Por tanto, el turismo puede desempeñar un papel clave en la conservación y regeneración del medio ambiente. Se recomienda la asistencia a las Jornadas de Turismo de Naturaleza en Teverga, Asturias, el 16 y 17 de junio, donde se abordarán estos temas con profesionales del sector.