La expansión de la energía solar y eólica en España ha sido clave para contrarrestar el aumento de precios de los combustibles fósiles en el contexto de la crisis energética global. Según un análisis de Ember, el gas ha pasado de influir en el precio de la electricidad en un 52% de las horas en 2021 a solo un 9% desde comienzos de 2026 en el mercado español. Este cambio se debe principalmente a un aumento del 37% en la producción conjunta de energías renovables entre 2021 y 2025.

La reducción de precios es notable, ya que en marzo de 2026, España registró un precio medio de 42 euros por megavatio hora (MWh), mientras que Italia alcanzó los 143 euros por MWh, reflejando así la mayor penetración de energías renovables en el sistema eléctrico español. Desde 2019, España ha incorporado más de 40 gigavatios (GW) de capacidad renovable, convirtiéndose en uno de los líderes en la Unión Europea en este ámbito.

Además, la eliminación del uso de carbón en la producción eléctrica en agosto de 2025 y recortes fiscales en la factura eléctrica contribuyeron a reducir aún más los costos para los consumidores. La instalación de baterías en plantas renovables también está prevista para mejorar la estabilidad del sistema eléctrico y limitar la influencia del gas en el futuro.