La Comisión Europea ha enfatizado que la prevención de incendios forestales ha dejado de ser una opción y se ha convertido en una necesidad imperante, debido a su impacto en las vidas humanas, economías locales y el medio ambiente. Durante una audiencia en el Parlamento Europeo, la comisaria de Medio Ambiente, Jessika Roswall, resaltó la importancia de un enfoque integrado para la gestión del riesgo de incendios, dado que estos eventos son cada vez más grandes y destructivos, relacionados estrechamente con el cambio climático y condiciones climáticas extremas.
Roswall abogó por una cooperación más efectiva entre los Estados miembros de la UE y destacó la necesidad de entornos rurales sostenibles que minimicen la vegetación seca. Además, se propusieron medidas como la restauración de espacios naturales y la gestión sostenible de tierras. La comisaria Hadja Lahbib subrayó la importancia de coordinar esfuerzos y prepararse adecuadamente para evitar que los incendios se conviertan en una sorpresa cada temporada. La estrategia presentada incluye mejoras en la vigilancia y alertas tempranas, así como el intercambio de expertos y recursos en regiones vulnerables.