Un equipo internacional ha desarrollado el primer mapa global del sistema circulatorio de la Tierra, correspondiente a una vasta red de hongos subterráneos que son fundamentales para la fertilidad del suelo y el equilibrio climático. Conocidos como hongos micorrícicos, estos organismos forman redes que facilitan el intercambio de agua, nutrientes y carbono entre las plantas y el suelo, actuando como una 'autopista' para la vida vegetal.
La investigación, liderada por la Sociedad para la Protección de las Redes Subterráneas, utilizó tecnologías avanzadas como inteligencia artificial y robótica. Se descubrió que los pastizales contienen alrededor del 40% de esta infraestructura, mientras que en los suelos agrícolas, la densidad de estos hongos es 50% menor, lo que representa una amenaza para su función en la lucha contra el cambio climático. La publicación de estos resultados incluye un mapa interactivo que puede ser útil para políticas de conservación y gestión ambiental.