Un reciente informe de Greenpeace ha evidenciado que más del 61% de los españoles apenas utiliza el transporte público, con solo un 12% usándolo de forma diaria. Este estudio indica que aproximadamente cinco millones de personas no pueden acceder a un transporte colectivo adecuado, debido a la falta de servicios en sus zonas, frecuencias insuficientes y horarios que no se ajustan a sus necesidades, lo que agrava las desigualdades sociales y contribuye al incremento de las emisiones contaminantes en el país.
El informe destaca que más del 10% de los ciudadanos, alrededor de cinco millones, no utilizan el transporte público por su inexistencia, insuficiencia o mala adaptación. Este panorama fuerza a muchas familias a depender del coche privado, lo que resulta en un esfuerzo económico significativo, ya que el 10,3% de la población mantiene un automóvil a pesar de renunciar a otros gastos esenciales, posicionando a España como el segundo país de Europa con mayor tasa de "propiedad forzada del coche". La situación es especialmente crítica en las áreas rurales, donde el 26,9% de la población enfrenta este problema.
Además, más de 2,2 millones de trabajadores padecen la llamada 'pobreza de tiempo', dedicando más de una hora a sus trayectos laborales, lo que impacta en su calidad de vida. Ante esta situación, Greenpeace demanda inversiones en movilidad sostenible y propone la creación de una Garantía de Movilidad que asegure estándares mínimos de cobertura y frecuencia.
En un contexto relacionado, se celebraron los II Premios LUZ VERDE, donde Onda Cero y WWF reconocieron iniciativas destacadas en sostenibilidad y lucha contra el cambio climático, enfatizando la importancia de fomentar propuestas que apoyen la transición ecológica en España.