Un análisis reciente de Greenpeace sugiere que España y Portugal tienen el potencial de cumplir con el Acuerdo de París y conseguir emisiones netas cero para 2040, adelantándose así diez años a los objetivos establecidos por la Unión Europea. Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace en España y Portugal, enfatiza la urgencia de reducir la dependencia de combustibles fósiles importados, especialmente en el contexto de tensiones geopolíticas actuales.

El estudio, en colaboración con el Instituto para el Futuro Sostenible de la Universidad Tecnológica de Sídney, aboga por un cambio hacia un paradigma energético más sostenible, poniendo un enfoque en la "suficiencia" y la "eficiencia" con el fin de recortar el consumo energético en un 39%. Greenpeace insta al gobierno español a establecer un marco que promueva la electrificación de la economía con energías renovables y que descarbonice sectores cruciales como el industrial y el del transporte.

Además, el informe resalta la importancia de las ayudas al desarrollo rural y la resiliencia climática, como las implementadas en Málaga y Badajoz. Estas iniciativas, respaldadas por el programa FEDER 2021-2027, buscan no solo generar empleo y fomentar la sostenibilidad, sino también frenar la despoblación en áreas vulnerables. Con una inversión combinada de más de 12 millones de euros, estos planes integrales son vitales para mejorar la calidad de vida y la adaptación al cambio climático en territorios rurales, demostrando que la transición energética puede ser un motor de cambio social y ambiental.