Un reciente informe de Greenpeace revela que España y Portugal tienen la capacidad de cumplir con el Acuerdo de París y alcanzar emisiones netas cero en el año 2040, superando en diez años los planes de la Unión Europea. Según la directora ejecutiva de Greenpeace en España y Portugal, Eva Saldaña, esto es crucial ante las tensiones geopolíticas surgidas por la dependencia de combustibles fósiles importados.
El estudio elaborado en colaboración con el Instituto para el Futuro Sostenible de la Universidad Tecnológica de Sídney propone un cambio hacia un paradigma energético más sostenible, que priorice la "suficiencia" y la "eficiencia" para reducir el consumo energético en un 39%. Greenpeace también insta al gobierno a establecer un marco que favorezca la electrificación de la economía mediante energías renovables y descarbonizar sectores clave, como la industria y el transporte.
Entre sus demandas, la ONG menciona la creación de un “Contrato Social Verde” que oriente políticas hacia la sostenibilidad, eliminando subvenciones a actividades dañinas y promoviendo una supervisión ciudadana del proceso de transición energética, lo que podría garantizar una mejora en la calidad de vida de la población a la vez que se respeta el medio ambiente.