Durante la apertura de WindEurope 2026, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, subrayó la estrategia de España para convertirse en el proveedor de electricidad más económica de Europa, impulsada por las energías renovables. Sánchez enfatizó que la transición energética representa una gran oportunidad económica, insistiendo en que "no es un eslogan, es el billete al futuro". También alertó sobre la vulnerabilidad de las economías que dependen de combustibles fósiles y cómo la guerra en Irán ha aumentado los costos energéticos en la Unión Europea, destacando la necesidad de adoptar un gravamen a las empresas energéticas para mitigar los beneficios extraordinarios de las petroleras y gasísticas.
El presidente destacó que en marzo, los precios de electricidad en España fueron un 20% más bajos que el año anterior. Para lograr que en 2030 el 81% de la electricidad en el país provenga de fuentes renovables, se plantearon inversiones históricas en infraestructura energética, priorizando la energía eólica, lo que se traduce en un impulso al empleo y al crecimiento económico en el país. Por último, destacó que la dependencia de combustibles fósiles solo generará más inestabilidad global, instando a una integración energética más robusta y eficiente entre los Estados miembros europeos.