En el marco del Día de la Tierra, se destacan los retos energéticos que enfrenta España, especialmente con el crecimiento de la demanda debido a la digitalización y el aumento de los centros de datos. Se estima que estos centros consumen alrededor de 415 teravatios hora (TWh) a nivel global, cifra que podría alcanzar los 945 TWh para 2030. La infraestructura eléctrica española se encuentra bajo presión y debe adaptarse rápidamente para satisfacer esta creciente demanda sin comprometer la sostenibilidad.

Una de las soluciones propuestas es la producción de hidrógeno verde en nodos energéticos congestionados, lo que permitiría generar energía limpia y reducir la carga sobre el sistema eléctrico. Además, se plantea la revitalización de la energía nuclear como una opción para aportar energía constante y libre de emisiones, aunque su aceptación social sigue siendo un desafío. La educación y la formación de profesionales capacitados serán clave para abordar los desafíos energéticos y fomentar un futuro más sostenible.