Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han logrado un avance significativo en la producción de feromonas, compuestos químicos que alteran el comportamiento de las plagas agrícolas. Este desarrollo permite la producción a gran escala, haciendo posible reducir los costes de fabricación hasta un 60 %, lo que podría cambiar las normas del sector agroquímico.
La utilización de feromonas como control biológico en la agricultura se presenta como una alternativa ecológica a los pesticidas convencionales. Este sistema se basa en desorientar a los insectos y regular su reproducción a través de señales químicas naturales, en lugar de utilizar sustancias tóxicas. La nueva tecnología del CSIC simplifica el proceso de producción, utilizando un catalizador de paladio que disminuye tanto el coste como el impacto ambiental, alcanzando rendimientos excepcionales de hasta un kilogramo de feromonas con un 94 % de eficiencia.
Con la presión creciente para reducir el uso de pesticidas debido a sus efectos negativos sobre la biodiversidad, esta innovación podría facilitar una transición hacia prácticas agrícolas más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. Si se implementa a gran escala, podría marcar un hito en la lucha contra las plagas, promoviendo una agricultura más sostenible.