El chorlitejo patinegro ha alcanzado un notable aumento en su población en Galicia, donde se han contabilizado alrededor de 87 parejas reproductoras. Este éxito se atribuye a un programa de conservación pionero implementado por la Xunta, que incluye vigilancia intensiva y un sistema de incubación artificial. A pesar de la tendencia negativa en muchas playas españolas, Galicia y Baleares son las únicas regiones donde esta especie vulnerable muestra una evolución positiva.
Desde 2017, la incubación artificial y medidas de protección en playas críticas han permitido que 178 jóvenes chorlitejos hayan podido volar y reforzar las poblaciones naturales. La combinación de acciones, como el cerco de zonas protegidas durante el periodo reproductivo y la colaboración con la comunidad, ha demostrado ser efectiva. Los expertos señalan que, aunque Galicia está logrando avances, el chorlitejo patinegro sigue amenazado por factores como el turismo masivo y el cambio climático, lo que hace que la preservación de su hábitat y la continuidad del programa sean esenciales para su futuro.