Un par de ballenas jorobadas han llevado a cabo un impresionante trayecto al cruzar entre 14.200 y 15.100 kilómetros de océano abierto, desde sus áreas de reproducción en Australia hasta Brasil. Este avistamiento, según la bióloga Cristina Castro, del Pacific Whale Foundation, es un fenómeno único ya que los cetáceos normalmente siguen rutas bien definidas entre zonas de alimentación y de reproducción. La comunidad científica, conformada por investigadores de Australia, Brasil, Ecuador y Estados Unidos, ha documentado este desplazamiento mediante la plataforma Happywhale, que utiliza algoritmos de inteligencia artificial junto con fotografías de las colas de las ballenas para identificarlas individualmente.

Uno de los individuos fue inicialmente avistado en la bahía de Hervey, Australia, y reapareció en la costa de Sao Paulo, mientras que el otro fue registrado en el Banco de Abrolhos, Brasil, y más de dos décadas después fue visto en aguas australianas. Este comportamiento migratorio inusual podría estar asociado con alteraciones ambientales que afectan a la disponibilidad de alimento, un fenómeno que podría estar vinculado al cambio climático. Aunque la migración de estas ballenas representa un pequeño porcentaje de la población, sus desplazamientos podrían tener importantes implicaciones para la diversidad genética de las especies.

En 2025 ya se había reportado otro inusual desplazamiento de una ballena jorobada desde Colombia hacia África a lo largo de casi 13.000 kilómetros. En este contexto, los científicos argumentan que es crucial seguir investigando el comportamiento de estos cetáceos, ya que podría reflejar transformaciones en los océanos que están obligando a las especies a modificar sus rutas migratorias instauradas desde hace décadas.