La Xunta de Galicia ha iniciado un ambicioso proyecto para monitorizar la calidad del aire en monumentos históricos, entre los que destacan la Catedral de Santiago de Compostela y el templo romano de Santa Eulalia de Bóveda, utilizando tecnología avanzada. Este sistema, denominado RETECH Knowledge Heritage Network (KHN), consiste en la creación de gemelos digitales que permitirán evaluar de forma continua factores como la humedad, la temperatura y los flujos de aire, cruciales para la preservación del patrimonio.
Con una inversión de 225.000 euros, el proyecto busca anticipar los riesgos climáticos y prevenir el deterioro de estos edificios emblemáticos. El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, ha destacado la importancia de fusionar la digitalización con el patrimonio cultural, lo que también forma parte del esfuerzo del Gobierno central en la transformación digital y sostenibilidad. Este modelo predictivo no solo se aplicará en Galicia, sino que se espera que sus resultados sirvan para beneficiar a otros monumentos a nivel nacional en el futuro.