El 8 de abril de 2026, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) emitió alertas por intensas lluvias y tormentas en Castilla y León, Andalucía y Extremadura, resultado de la llegada de una baja fría. Las temperaturas se desplomarán más de 6 grados en cuestión de horas, y se prevén fuertes rachas de viento, superando los 70 km/h, especialmente en la meseta sur. Este patrón de inestabilidad se extenderá hasta el 11 de abril, cuando se anticipa un descenso aún mayor de hasta 12 grados, junto con lluvias y tormentas que afectarán sobre todo al norte y sur del país.

El 13 de abril, se espera que continúen las precipitaciones y la nieve en las áreas montañosas del norte, lo que podría provocar heladas. El sur de la Península, especialmente Murcia y Albacete, también se verá afectado por fuertes tormentas. Posteriormente, a partir del 16 de abril, se prevé un cambio significativo hacia la estabilidad atmosférica con cielos despejados y un ascenso generalizado de temperaturas en la mayor parte del territorio, aunque persistan algunas lluvias débiles en el norte, especialmente en Galicia y el Cantábrico. Esta tendencia apunta a un retorno de condiciones más primaverales en todo el país.