A escasos días del inicio oficial del verano meteorológico el 1 de junio, España ha registrado un notable incremento en las precipitaciones acumuladas. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el promedio se sitúa en 596 litros por metro cuadrado, lo que representa un aumento del 19% respecto a la norma de 501 litros para este periodo. Este incremento ha sido especialmente notable en la mitad sur y el cuadrante suroeste de la península, así como en diversas áreas del archipiélago canario, donde algunas regiones han recibido más del doble de lo esperado en este tiempo, excepto en la mitad este de Mallorca.

Por otro lado, los incendios forestales han tenido un impacto considerable en el país. Hasta el 20 de mayo, se habían quemado 26.858 hectáreas, lo que representa un incremento menor en comparación con el mes anterior. Esto posiciona a España como el segundo país de la Unión Europea con más fuegos declarados en lo que va del año, totalizando 219 incendios, solo superado por Francia. En comparación con el año pasado, en 2025 se quemaron 393.079 hectáreas, equivalentes al 38% del total de la superficie quemada en la UE. Estos datos son alarmantes, a pesar de que las cifras actuales resultan menos severas que las del año anterior, lo que indica una tendencia preocupante en la gestión de los recursos naturales y la prevención de incendios en el país.