Elegir la fruta adecuada antes de dormir puede impactar negativamente en la calidad del sueño. Según el cardiólogo Aurelio Rojas, frutas como el plátano, las uvas, el mango y la piña, ricas en azúcares, pueden causar un aumento en la insulina que interfiere con el descanso. En cambio, recomienda optar por kiwi, frutos rojos y manzana, ya que estas opciones reducen los picos de glucosa y contribuyen a un sueño más reparador.

Un estudio destacó que consumir dos kiwis una hora antes de dormir puede disminuir el tiempo para conciliar el sueño y aumentar su duración. Además, incorporar frutas locales, como los frutos rojos de Huelva, puede ser beneficioso no solo para la salud sino también para el medio ambiente, al reducir la huella de carbono asociada al transporte. Así, además de cuidar la salud, elegir fruta de temporada y minimizar el uso de alimentos ultraprocesados puede resultar en un impacto ambiental positivo.