A fecha del 3 de junio de 2026, España ha registrado un total de 30.229 hectáreas quemadas por incendios forestales, lo que representa casi cuatro veces la superficie afectada en el mismo periodo de 2025. En solo seis días, entre el 28 de mayo y el 3 de junio, se han destruido más de 1.400 hectáreas, lo que indica que este año será crítico, impulsado por condiciones meteorológicas extremas como altas temperaturas y vegetación seca, frecuentemente exacerbadas por el cambio climático. Esta situación se complica aún más debido al cierre del Estrecho de Ormuz, que ha encarecido el suministro de combustible, esencial para las aeronaves empleadas en la extinción de incendios.
Dámaso Castejón, secretario general de ATAIRE, ha resaltado la urgencia de mantener operativos alrededor de 270 helicópteros, mientras que expertos advierten sobre el aumento en el número de grandes incendios, donde el área afectada supera las 500 hectáreas, cifra considerablemente superior a la de un solo gran incendio registrado en 2025. Con la llegada del verano, el Instituto de Emergencias y Protección Civil ha comenzado a formar nuevas brigadas forestales con voluntarios, quienes recibirán capacitación para hacer frente a los desafíos de esta temporada. La correcta gestión del territorio y la conservación de los ecosistemas forestales son fundamentales para mitigar la frecuencia de estas calamidades ambientales. Además, es crucial comprender la terminología utilizada en la lucha contra incendios, como el concepto de "conato" para fuegos de menos de una hectárea y "Gran Incendio Forestal" (GIF) para aquellos que superan las 500 hectáreas, lo que permitirá a la ciudadanía entender mejor la gravedad de la situación y la respuesta a los incendios.