Hasta el 3 de junio de 2026, la superficie quemada en España alcanza las 30.229 hectáreas, lo que representa un aumento casi cuádruple respecto al mismo periodo de 2025, según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS). En este periodo se han contabilizado 240 incendios y, comparando, el año pasado durante estas fechas se habían quemado 8.237 hectáreas. Esta cifra también supera la media histórica correspondiente a 2006-2025, que es de 13.160,25 hectáreas.
Entre el 28 de mayo y el 3 de junio, se han reportado 1.400 hectáreas quemadas, destacando que esta cifra es mucho mayor a los 199,3 hectáreas que se quemaban en años anteriores. Las condiciones climáticas y la incidencia de incendios forestales en comunidades como Cantabria y Asturias han sido determinantes en este incremento, donde la situación se ha vuelto lo suficientemente grave para considerar la declaración de fase de emergencia en ciertas zonas.
Se prevé que la situación continúe siendo crítica, dados los antecedentes del año pasado, cuando se registraron 393.079 hectáreas quemadas. Las autoridades ya han tomado medidas para controlar los incendios activos, como en el parque regional de El Valle-Carrascoy en Murcia y en la Reserva Natural de las Marismas del Burro en Huelva.