Hasta el 4 de junio de 2026, los incendios forestales en España han devastado 30.229 hectáreas, un aumento alarmante en comparación a las 8.237 hectáreas afectadas en el mismo período de 2025. Estos datos, proporcionados por el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), reflejan una tendencia preocupante, ya que la superficie quemada supera significativamente la media histórica de 13.160 hectáreas para estos años. La situación se ha visto agravada por las elevadas temperaturas, que han adelantado el inicio de la temporada de incendios y han incrementado su intensidad.
Durante la última semana, del 28 de mayo al 3 de junio, se registraron 1.400 hectáreas adicionales quemadas, notablemente por encima de la media de 199,3 hectáreas de años anteriores. Un episodio crítico tuvo lugar entre el 18 y el 25 de febrero, con 10.470 hectáreas devastadas. Frente a esta crisis, se han activado despliegues masivos de servicios de extinción en comunidades afectadas como Cantabria y Asturias. Aunque algunos incendios, como el del parque regional de El Valle-Carrascoy en Murcia y el de la Reserva Natural de las Marismas del Burro en Huelva, han sido controlados y estabilizados, la creciente superficie quemada plantea serios desafíos para la gestión forestal y la conservación del medio ambiente en el país.