España enfrenta su primera ola de calor del verano, con temperaturas que ya superan las previsiones para 2050. Los meteorólogos apuntan a que el calentamiento global está acelerando la intensidad y frecuencia de las olas de calor en el país. Desde los años 60, se ha registrado un aumento de aproximadamente 1,8 grados en las temperaturas medias anuales y 2 grados en verano, con un incremento notable en la duración e intensidad de estas olas de calor.
Los expertos como José Miguel Viña y Mar Gómez han alertado que en las próximas décadas podrían ser comunes temperaturas de 45 ºC en varias regiones, y aunque aún no se han llegado a los 50 ºC, no se descarta que ocurra. Las proyecciones indican que las zonas más afectadas incluirán el valle del Guadalquivir, Guadiana, y algunas áreas de Andalucía y Extremadura. La combinación de condiciones climáticas extremas puede llevar a picos de calor significativos en un futuro cercano, intensificando los desafíos relacionados con el cambio climático en España.