Recientemente, se celebró el inicio de un 'proceso de construcción colectiva' dedicado a acelerar el almacenamiento energético en España. Este plan es vital para fortalecer la transición energética del país y mejorar la competitividad y resilience del sistema eléctrico. La iniciativa cuenta con la participación de diversas entidades del sector. El análisis realizado por la Universidad de Castilla-La Mancha revela que, aunque el sector de almacenamiento ya aporta 524 millones de euros y más de 5.230 empleos, su despliegue aún es incipiente, con una potencia instalada de solo 25 MW en 2024, que creció a más de 100 MW en marzo de 2026.
Los objetivos del nuevo Observatorio por la Innovación en el Almacenamiento incluyen eliminar barreras regulatorias, crear un mercado competitivo y definir metas concretas para las instalaciones. Los participantes coincidieron en la importancia del almacenamiento para integrar energías renovables, reforzar la seguridad del suministro y aumentar la flexibilidad del sistema eléctrico. La colaboración entre empresas, centros de investigación y administraciones será clave para aprovechar las oportunidades que ofrece el almacenamiento energético en el contexto de una transición energética más segura y eficiente.