El sindicato CSIF ha emitido una alerta sobre la alarmante escasez de personal y recursos dedicados a la prevención de incendios forestales en España durante el verano de 2026. A pesar de los esfuerzos en algunas comunidades autónomas, como Castilla y León, Galicia y Comunidad Valenciana, las deficiencias en cobertura y equipamiento son bastante significativas. En Galicia, por ejemplo, brigadas de combate al fuego están operando con escuadras reducidas, lo que genera un riesgo tanto para los trabajadores como para la población.
El año anterior fue particularmente devastador, con más de 60 grandes incendios que arrasaron más de 340.000 hectáreas. Sin embargo, los datos del primer trimestre de 2026 apuntan a una disminución del 30% en la superficie quemada, totalizando aproximadamente 12.946 hectáreas. A pesar de esta mejora, las condiciones climáticas adversas, como las altas temperaturas y el viento, están exacerba el riesgo de nuevos incendios. Desde el sindicato, se denuncia la falta de coordinación entre las distintas administraciones y se exige la implementación de planes de refuerzo que hasta el momento no se han ejecutado debido a la insuficiencia de recursos.
Por otro lado, los bomberos forestales están intensificando sus esfuerzos de prevención ante el inminente riesgo de incendios. Tras un invierno con abundantes lluvias que incrementaron el crecimiento de vegetación, se están llevando a cabo trabajos de desbroce, gestión de biomasa y creación de cortafuegos, medidas esenciales para minimizar la propagación del fuego. Además, se destaca la dificultad que entraña la gestión de incendios en un contexto de cambio climático, donde las condiciones extremas generan un aumento en la virulencia de los fuegos. La combinación de una mala planificación y el abandono rural dificulta aún más la gestión de estos eventos, que se vuelven cada vez más impredecibles y destructivos.