En un fenómeno natural que ha despertado la curiosidad de expertos y visitantes, miles de cangrejos patudos han invadido las playas de las islas Cíes, así como las islas Ons, Sálvora y ocasionalmente Cortegada. Este afloramiento masivo, inducido por vientos del norte y el aumento de temperatura en aguas marinas, ha llevado a estos crustáceos, conocidos científicamente como Polybius henslowii y popularmente como patexo, a ser arrastrados hacia la orilla. La comunidad del Parque Nacional de las Illas Atlánticas ha compartido la noticia a través de sus redes sociales, destacando tanto la magnitud como el impacto visual del evento.
El cangrejo patudo se caracteriza por su capacidad de natación, que le permite agruparse en grandes bancos en el mar abierto. Este crustáceo no solo es relevante por su presencia en el ecosistema, sino que también es un componente esencial de la cadena trófica marina, sirviendo de alimento para diversas especies de peces y aves marinas. Aunque este tipo de eventos no son completamente inusuales, la notable concentración observada actualmente sugiere que hay cambios en las condiciones ambientales que deben ser vigilados en el futuro. Su importancia ecológica es incalculable, lo que refuerza la necesidad de preservar estos hábitats marinos.
Históricamente, el cangrejo patudo ha sido subestimado y utilizado como abono en campos gallegos, aunque ha comenzado a adquirir valor en el ámbito de la pesca, tanto deportiva como profesional. Su relación con los ecosistemas y el ser humano sigue evolucionando, lo que vale la pena estudiar para la conservación y sostenibilidad de la región. La presencia de estos cangrejos también resalta la necesidad de realizar un seguimiento continuo de los fenómenos climáticos y sus efectos en la biodiversidad local.