La colaboración entre Elli Mobility y el Vaticano marca un avance significativo en la gestión de la movilidad institucional hacia un modelo más sostenible. La iniciativa no se limita a la incorporación de vehículos eléctricos, sino que también se centra en el manejo eficiente de su utilización y recarga. Con acceso a más de un millón de puntos de recarga en Europa, el Vaticano optimiza su flota eléctrica mediante una plataforma digital que centraliza el control de gastos y consumo energético.

Elli Mobility, del Grupo Volkswagen, se convierte en un socio clave en este proceso, proporcionando soluciones que no solo mejoran la movilidad, sino que también contribuyen a la reducción de emisiones. El Vaticano se ha comprometido a alcanzar la neutralidad climática para 2030, lo que implica no solo sustituir vehículos convencionales por eléctricos, sino también adoptar prácticas que mejoren la eficiencia energética. La digitalización de la gestión de flotas es esencial, y el ejemplo del Vaticano puede inspirar a otras organizaciones a seguir una senda similar hacia la sostenibilidad y la eficiencia operativa.