Mercedes-Benz está a punto de comenzar la producción en serie de su nuevo vehículo totalmente eléctrico, la furgoneta VLE, en su planta de Vitoria, lo que marcará un hito en la apuesta por la electrificación de su producción en España. Con una inversión cercana a los 1.000 millones de euros, la empresa busca posicionar a esta fábrica como un centro estratégico en la transición hacia la movilidad sostenible en Europa.
La planta alavesa, considerada la mayor empresa industrial de Euskadi, prevé que la fabricación del VLE 300 comience en junio, seguido por el VLE 400. Este modelo promete una autonomía de más de 700 kilómetros y capacidad de carga ultrarrápida, lo que será fundamental para competir en el mercado europeo. La transformación incluye mejoras en el sistema de producción y la automatización, así como la integración de la fabricación de vehículos con motores de combustión durante esta fase de transición.
Con la producción de aproximadamente 11.000 unidades eléctricas en 2026, Mercedes-Benz no solo refuerza su compromiso con la sostenibilidad, sino también genera un impacto positivo en el empleo local, empleando a unas 5.000 personas directamente en la planta.