La temporada de pesca del salmón en Asturias, que inicia este sábado, es objeto de creciente controversia como consecuencia de un notable deterioro en las poblaciones de este pez. Según la Coordinadora Ecologista de Asturias (CEA), el emblemático ‘campanu’, que corresponde al primer salmón capturado cada año, se encuentra en grave riesgo. En 2001 se alcanzaron 2.800 ejemplares, pero en la campaña de 2025 apenas se registraron 125 salmones.
El último conteo, realizado en octubre de 2025, reportó solo 472 ejemplares, marcando un deterioro significativo comparado con años anteriores. Ante esta situación, el Gobierno del Principado ha decidido reducir las capturas globales para 2026 en un 75%, estableciendo un límite de solo un salmón por pescador al año. Además, se implementarán restricciones en áreas de refugio y se retrasará el inicio de la temporada.
La problemática no se limita a Asturias; otros lugares de la cornisa cantábrica, como Navarra y Galicia, también han reportado descensos críticos en la población de salmones, lo que ha llevado a tomar medidas restrictivas similares. Organizaciones ecologistas han solicitado mayores limitaciones hasta que se observe una recuperación en las poblaciones de la especie.