La temporada de pesca del salmón en Asturias se ha iniciado en un contexto crítico. Desde su apertura el 18 de abril, los pescadores han lamentado la falta del emblemático 'campanu', el primer salmón del año. Este fenómeno es reflejo de un descenso poblacional alarmante: la población ha caído de 2.800 ejemplares en 2001 a apenas 130 en 2025, de acuerdo con la Coordinadora Ecologista de Asturias (CEA). El censo más reciente, realizado en octubre de 2025, reveló que únicamente 472 salmones estaban presentes en los ríos asturianos, lo que intensifica la crisis en torno a la especie.

En respuesta a esta situación, el Gobierno del Principado de Asturias ha decidido aplicar restricciones severas para la temporada 2026. Las nuevas regulaciones incluyen una reducción del 75% en las capturas permitidas, permitiendo que cada pescador capture solo un salmón al año. Además, se han establecido áreas de refugio para proteger a los ejemplares en riesgo. La comunidad de pescadores, que incluye más de 5.200 personas con licencia, expresa su inquietud no solo por la escasez de ejemplares, sino también por las repercusiones económicas de la ausencia del 'campanu', que solía ser un atractivo importante para la actividad pesquera. Otras regiones de la cornisa cantábrica, como Navarra y Galicia, han adoptado medidas similares en respuesta a la disminución de sus poblaciones de salmón.

Expertos como el biólogo marino Arnau Subías han identificado varios factores que han llevado al colapso de la especie, incluyendo la contaminación, la sobrepesca, las obras hidráulicas y el cambio climático. Esta crisis no solo impacta la pesca deportiva y comercial, sino que ha llevado a la asociación Saxífraga a solicitar la inclusión del salmón atlántico en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. En los últimos treinta años, el salmón ha desaparecido de la mitad de los ríos donde antes era común, señalando la necesidad urgente de implementar medidas efectivas para garantizar su conservación y restaurar las poblaciones que han disminuido un 70% en tres generaciones. La ausencia del 'campanu' en la actual temporada, que sigue sin aparecer más de una semana después de su apertura, solo valida las alarmas de los expertos sobre el estado crítico de la especie en toda la cornisa cantábrica.