El águila de cola blanca, que había desaparecido de Inglaterra hace 240 años, ha comenzado a criar nuevamente en el sur del país gracias a un proyecto de reintroducción iniciado en 2019. Hasta el verano de 2025, se han liberado 45 aves y han nacido seis polluelos en libertad. Sin embargo, este regreso presenta desafíos importantes, ya que ha habido un incremento en las preocupaciones sobre la convivencia con el ganado y la persecución ilegal de las aves.
El proyecto, liderado por Forestry England y la Roy Dennis Wildlife Foundation, ha sido exitoso en el seguimiento de las águilas mediante emisores satelitales, lo que ha permitido registrar más de 800 observaciones sobre su dieta y comportamiento. No obstante, la desaparición de tres águilas marcadas genera inquietud, ya que dos emisores fueron hallados cortados y un tercero dejó de enviar datos, llevando a la policía a investigar estos incidentes. Además, en Escocia, donde el águila de cola blanca está bien establecida, se han documentado fricciones con el sector ganadero debido a la depredación.
A pesar de que en Inglaterra no hay reportes confirmados de depredación de ganado a raíz del proyecto, las instituciones locales mantienen vigilancia para abordar cualquier situación delicada. La situación es crítica, pues como advirtió un experto del proyecto, la recuperación de esta especie es frágil, y su éxito depende de la coexistencia pacífica con la agricultura y de una protección efectiva contra la persecución ilegal.