El cocodrilo de Tumbes, una especie considerada en peligro crítico, encuentra protección en el Centro de Acuicultura Tuna Carranza, ubicado en Puerto Pizarro, Perú. Este centro ha logrado garantizar la supervivencia de más de 300 ejemplares desde su creación en 1996, cuando la especie estaba al borde de la extinción. Los principales retos que enfrenta incluyen la caza ilegal, el deterioro de su hábitat debido a la actividad agrícola y acuícola, así como la contaminación de los ríos.
La situación del cocodrilo ha mejorado ligeramente en algunas áreas de Tumbes, pero el tráfico ilegal de estos reptiles sigue siendo una gran preocupación. A pesar de los esfuerzos de conservación, las instalaciones del centro han alcanzado su máxima capacidad, lo que ha detenido la reproducción en cautiverio. Sin la ampliación del espacio y recursos, será difícil avanzar en la recuperación de esta especie emblemática. La continuidad del proyecto depende de la gestión administrativa y de la financiación necesaria para mantener estos esfuerzos de conservación vitales para la biodiversidad en Perú.