El reciclaje de medicamentos en España se ha convertido en un pilar clave en la transformación del sistema sanitario hacia prácticas más sostenibles. Este enfoque busca gestionar los residuos farmacéuticos sin comprometer la salud pública, mediante la implementación del modelo SIGRE, que se basa en la recogida selectiva de envases en farmacias y un tratamiento avanzado de residuos. Este sistema no solo se enfoca en el reciclaje, sino que promueve un proceso de economía circular, donde se optimizan diseño, consumo y gestión final de los productos.

La planta de SIGRE en Valladolid destaca a nivel internacional por integrar tecnologías como la inteligencia artificial y la automatización para mejorar la eficiencia del proceso de reciclaje. Actualmente, se estima que el 70% de los envases farmacéuticos son reciclados gracias a sistemas precisos de clasificación que aseguran la trazabilidad y reducen riesgos sanitarios. Asimismo, el ecodiseño ha permitido reducir el peso de los envases en un 25%, facilitando su reciclabilidad y minimizando el impacto ambiental.

A pesar de los avances, algunos residuos no pueden ser reciclados. En estos casos, se recurre a la valorización energética, convirtiendo los residuos en Combustible Derivado de Residuos (CDR) y evitando riesgos mediante procesos de destrucción controlada. Este modelo, que combina reciclaje y valorización, es esencial para maximizar el aprovechamiento de recursos en el sector salud, demostrando que es posible fomentar la sostenibilidad sin comprometer la atención a la salud de las personas.