El proyecto NutriLoop ha mostrado la viabilidad del uso de agua regenerada para el riego agrícola, tras un año de estudio experimental. Esta iniciativa, liderada por Veolia en España y desarrollada junto a Cetaqua, Hidralia e IFAPA, se centra en ofrecer una solución eficiente y sostenible frente al estrés hídrico que enfrenta el sureste español. Los ensayos realizados han evidenciado que los cultivos regados con agua regenerada presentan rendimientos comparables a los obtenidos con fuentes convencionales.

Este sistema, implementado en la EDAR de Roquetas de Mar, transforma residuos en recursos útiles, optimizando así el aprovechamiento del agua. El agua regenerada no solo mantiene la productividad de los cultivos, sino que también actúa como fuente de nutrientes, lo que disminuye la dependencia de fertilizantes externos y mejora la eficiencia agrícola general. El análisis económico indica un ahorro entre 1.200 y 1.600 euros por hectárea en fertilización, además de reducir la huella de carbono en un 40%, contribuyendo así a los objetivos sostenibles del sector agrario. En un contexto de escasez hídrica y altos costos de agua desalinizada, el uso de agua regenerada se establece como una alternativa accesible y fiable para la agricultura en España.