La controversia en torno a la macrocelulosa de Altri en Galicia ha resurgido, impulsada por las alegaciones de Greenfiber dirigidas a la Consellería de Economía e Industria. Greenpeace ha denunciado la continuidad del proyecto en Palas de Rei, argumentando que su desarrollo es incompatible con la protección ambiental y el consenso social, demandando a la Xunta la denegación de permisos pendientes. La oposición de la población gallega ha sido masiva, manifestándose en numerosas movilizaciones bajo el lema “Altri Non”.

El conflicto se intensificó tras la reciente decisión del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que declaró ilegal la desprotección ambiental del área proyectada para la planta. Greenpeace cuestiona además la supuesta autosuficiencia energética del proyecto, argumentando que no se sostiene ante los problemas de estabilidad del sistema energético propuesto por Greenfiber. Para los ecologistas, este caso refleja la lucha entre el desarrollo industrial y la urgencia de preservar el medio ambiente, marcando un precedente crucial para la gestión ambiental en España.