El cambio climático ha tenido un impacto significativo en España, resultando en aproximadamente 62,000 muertes en Europa en 2024, muchas de las cuales se registraron en el sur del continente. Un informe de Lancet Countdown sobre salud y cambio climático, elaborado por una colaboración internacional, indica que entre 2015 y 2024, España sufrió 130 muertes por millón de habitantes debido al calor extremo, lo que representa un incremento alarmante en comparación con los años 90.

La provincia de Ciudad Real registró el aumento más notable de muertes, con una tasa que pasó de 8,8 a 27. Además, el clima se vuelve cada vez más propicio para mosquitos portadores de enfermedades tropicales. En 2024, la provincia de Valencia mostró la mayor idoneidad para la transmisión del dengue. El informe también señala un aumento de incendios forestales y una preocupante deforestación en Galicia, que ha perdido 275,600 hectáreas de bosques entre 2016 y 2023. Se recomienda una serie de medidas urgentes para mitigar estos riesgos, incluyendo planes de acción y alertas tempranas contra el calor en las regiones más vulnerables.