Un análisis reciente de Transport & Environment (T&E) muestra que el uso de HVO (Aceite vegetal hidrogenado) en España es un 92 % más costoso que recargar un vehículo eléctrico. Mientras que recargar un coche eléctrico cuesta aproximadamente 5,7 euros por cada 100 km, el HVO puro alcanzaría los 11 euros para la misma distancia. La industria automovilística ha presionado para que se reduzcan los objetivos de emisiones de CO₂, sugiriendo que los vehículos que funcionan con biocombustibles pueden contar como cero emisiones. Sin embargo, la escasez de biocombustibles avanzados y su alto costo podría agravar aún más la situación.
Bosco Serrano Valverde, de T&E España, señala que "promover los biocombustibles retrasa la electrificación" y que mantener los objetivos actuales promoverá el desarrollo de vehículos eléctricos más asequibles. Además, la competencia por los biocombustibles entre los sectores automovilístico y de aviación podría elevar aún más los precios. Mientras que conducir un coche de gasolina en España cuesta unos 142 euros mensuales, el coste de un vehículo eléctrico es de aproximadamente 48 euros, mostrando así que la opción eléctrica es significativamente más económica, lo que tiene implicaciones importantes, especialmente para las empresas de transporte.