El equilibrio necesario para la producción de café se está viendo amenazado debido al cambio climático, que ha incrementado los días de calor extremo en los países productores. Un estudio de Climate Central señala que las condiciones deseadas, como sombra y humedad, están siendo reemplazadas por temperaturas perjudiciales, lo que afecta la calidad y la cantidad de grano disponible en el mercado. Este fenómeno podría resultar en un aumento de los precios para los consumidores, ya que las plantas de café sufren estrés térmico con el aumento de temperaturas superiores a 30 ºC.
A través de un análisis de las temperaturas entre 2021 y 2025 en 25 países productores de café, se ha revelado que países como Brasil, Vietnam, Colombia, Etiopía e Indonesia enfrentan un aumento significativo de días calurosos, poniendo en riesgo cerca del 75 % de la producción mundial. Este impacto es más crítico para la variedad de café arábica, que es más susceptible al calor y puede ver perjudicado su crecimiento incluso en temperaturas subóptimas.
El panorama es aún más complejo para los pequeños agricultores, quienes representan un alto porcentaje de los productores, pero reciben una mínima parte de la financiación necesaria para adaptarse a estas nuevas realidades. El apoyo y la inversión en prácticas agrícolas sostenibles se vuelven imprescindibles para evitar que el cambio climático continúe afectando a este cultivo esencial para millones a nivel global.