Según un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Oceánica de China y del Instituto Alfred Wegener, la combinación del calor extremo y las sequías será cinco veces más frecuente hacia finales del siglo si las políticas climáticas actuales se mantienen. Este fenómeno podría afectar a aproximadamente el 30% de la población mundial y tendrá un impacto más marcado en los países tropicales menos favorecidos, que son los que menos contribuyen al calentamiento global.

Los investigadores, que realizaron 152 simulaciones utilizando ocho modelos climáticos, advierten que ambos eventos meteorológicos se potencian entre sí, generando riesgos mayores que cada uno por separado. Estas condiciones amenazan la seguridad alimentaria, la salud humana y el acceso al agua, poniendo de relieve la "injusticia climática" que afecta a naciones con escasos recursos para adaptarse. Para finales del siglo, se prevé que los extremos de calor y sequía ocurran hasta diez veces al año, con una duración promedio de 15 días, lo que representa un aumento considerable en comparación con las condiciones actuales.

Asimismo, se destaca que la adopción de acuerdos internacionales de reducción de emisiones podría mitigar estos riesgos y la calidad de vida de miles de millones de personas en las próximas décadas dependerá de las decisiones políticas tomadas en la actualidad. En este contexto, el estudio indica que el crecimiento demográfico y las emisiones de gases de efecto invernadero son las principales fuerzas impulsoras detrás de estos eventos extremos.