El 17 de abril de 2026 se conmemora el Día Mundial de la Lucha Campesina, una fecha que recuerda la masacre de Eldorado do Carajás, donde en 1996 fueron asesinados 21 campesinos en Brasil. Este día se ha establecido como una plataforma para reivindicar la soberanía alimentaria y la agroecología en medio de una crisis agrícola y climática que amenaza la vida rural según diversas organizaciones campesinas. La soberanía alimentaria implica el derecho de las comunidades a decidir qué producen y consumen, centrándose en mercados locales y acceso equitativo a recursos esenciales como la tierra y el agua.
Las organizaciones agrarias advierten sobre un modelo agrícola en crisis que incrementa las desigualdades y afecta a la agricultura familiar, que representa un 82 % de las explotaciones en España. Mientras que la agroindustria gana terreno, la agricultura familiar enfrenta numerosos retos, incluidos la falta de relevo generacional y la pérdida de población rural. En contraste, la agroecología emerge como una solución viable, abogando por un enfoque que promueva la sostenibilidad, la justicia social y la preservación de la biodiversidad, ante un sistema que, actualmente, privilegia la rentabilidad a corto plazo. Se hace un llamado global a transformar el sistema alimentario para hacerlo más justo y resistente a futuro.