Se ha confirmado la detección de gripe aviar en un oso polar, un hecho alarmante ya que es la primera vez que se reporta en Europa. Las autoridades noruegas hallaron la variante H5N5 del virus en un oso de un año y en una morsa, ambos encontrados muertos en Svalbard. Este suceso se enmarca dentro de una tendencia preocupante de aparición de virus de gripe aviar en mamíferos, algo que ya se había registrado anteriormente en Alaska.
El Instituto Veterinario Noruego ha señalado que la creciente adaptabilidad del virus en especies no aviares podría aumentar el riesgo de transmisión a los humanos. Se estima que entre enero de 2025 y marzo de 2026, aproximadamente 140 millones de animales han muerto o sido sacrificados a causa de esta enfermedad a nivel global. Este caso refuerza las preocupaciones sobre la estabilidad ecológica de las poblaciones vulnerables en el Ártico.