Investigaciones del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han revelado un importante hallazgo sobre el agua invisible que ayuda a sobrevivir al Parque Nacional de Doñana sin la necesidad de lluvias. El estudio, realizado durante tres años, indica que el suelo del parque tiene la capacidad de capturar humedad directamente de la atmósfera, aun en ausencia de precipitaciones.

Este proceso de adsorción de vapor permite que el suelo atraiga y retenga moléculas de agua atmosférica, convirtiéndose en una fuente vital de hidratación para el ecosistema durante periodos de sequía. A diferencia del rocío, que requiere condiciones de alta humedad para formarse, la adsorción puede llevarse a cabo con niveles mucho menores - lo que proporciona agua de manera más eficiente y frecuente a organismos como biocostras y microorganismos del suelo.

Con el cambio climático, que podría disminuir fenómenos como el rocío y la niebla, este mecanismo se vuelve cada vez más relevante. Comprender su funcionamiento podría mejorar los modelos hidrológicos actuales y abrir nuevas líneas de investigación sobre la resiliencia de los ecosistemas mediterráneos ante condiciones climáticas extremas y la amenaza de la desertificación.